De un festival de una noche a un programa comercial de seis meses que instala el mojito en 40 cuentas, mueve 20,000 tragos y deja al gremio del lado de la marca.
Todo lo demás —pauta, influencers, activaciones, eventos— existe para empujar ese número.
Bacardí como el ron dueño de la categoría mojito en Panamá.
Rotación real en barra: mojitos servidos y cajas movidas.
Bartenders y saloneros como aliados permanentes, no participantes.
Presencia continua en punto de venta y en feed durante 6 meses.
Pauta, PR, trade y eventos empujando la misma meta.
Fija. Lo que cambia es la eficiencia con la que se convierte en venta.
Supuesto de conversión a cajas: 60 ml de Bacardí por mojito · botella de 750 ml · caja de 12 botellas = 150 mojitos.
Producciones para consumidor
Rostros validando la marca
Equipos de sala comprometidos
Tomas de punto de venta
Noches de Bacardí House
Ninguno se sostiene solo. La pauta lleva gente al local, la activación la convierte, el incentivo hace que el salonero la empuje y el evento le da la historia al gremio.
Lo encuentra en su feed antes de decidir dónde salir. 85 producciones circulando seis meses seguidos.
Su bar de siempre publicando el mojito. Eso no se lee como anuncio: se lee como recomendación.
Diez rostros que ya sigue, en cuarenta locales. Validación que la marca no puede darse sola.
Quien se lo va a preparar, mostrando cómo lo hace. Oficio, no publicidad.
Entra y hay algo más: welcome drink, selfie spot, azafata y cupón. La visita se vuelve evento.
En la mesa hay alguien con un incentivo real para recomendarlo. Es el último empujón y el que más pesa.
Cuatro noches que generan conversación. El que no fue, quiere ir la próxima.
Siete impactos sobre la misma persona y ninguno se siente como publicidad. Ese es el trabajo real del programa.
La parrilla se alimenta además de lo que producen las cuentas, los influencers y los bartenders: contenido que la marca recibe, no que paga.
Dos talentos por semana durante seis semanas. Cada uno recorre cuatro locales: la validación no se concentra en un post, se reparte por la ciudad.
Una meta clara y pública —20,000 mojitos— partida en metas cortas. El salonero ve su avance cada semana; el incentivo se paga una sola vez, al cierre.
Objetivos semanales por cuenta, no una meta anual imposible de sentir.
Resultados por local y ranking visible entre cuentas. Es seguimiento, no pago.
Se liquida al final del programa. Al superar la meta se avisa el cierre: urgencia real.
El reconocimiento no es solo el premio: es pertenecer al equipo de Bacardí.
Menú sugerido. La mezcla se define con trade según lo que cada cuenta valore. sugerido
El embajador de Bacardí se planta en la barra del local y prepara él mismo los cócteles. La activación deja de ser un stand aparte: pasa a ser la barra.
El invitado se toma la foto, escanea el QR y la imagen queda subida a la web sola. El recuerdo circula sin que nadie lo pida.
Abordaje en mesa, no en la puerta. Explican el mojito y entregan el cupón.
El primer trago es un mojito. Se prueba antes de decidir.
El cupón se canjea en la barra donde está el embajador. Canje trazable: cada cupón es un mojito contado para la meta.
Módulo propio, montado para que se vea como fiesta y no como mostrador.
Una activación por cuenta, concentradas entre enero y marzo.
Una casa de marca donde los valores de Bacardí se viven, no se explican. Cuatro noches, cada una con su público.
Mojitos
DJ o artista en vivo
Casual
Entretenimiento
40 cuentas activas con producto disponible y rotación medida.
Codificación, capacitación, menú y uniformes. El mojito se sirve igual en los 40.
Best practice: barmat, vasos, table tent, tótem, t-shirt y POS de marca.
Menú, table tent, tótem, Cluvi digital y día promo. El precio deja de ser una sorpresa.
Día promo, precio por compra e incentivo por venta al staff.
Capacitación, degustación, POS, merch, incentivos y fiesta del staff.
≈133 cajas movidas
Con POS, menú y precio instalados
Gremio del lado de la marca
≈100 por activación
4 noches Bacardí House
Más lo que producen cuentas y talentos
10 rostros × 4 locales
No una noche: un semestre
Y una estructura que en 2028 arranca con las 40 cuentas ya construidas.
Seis meses, cuarenta cuentas, veinte mil mojitos. Esta edición no se recuerda por la fiesta: se mide en barra.